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Arqueologia Biblica
Agosto del 2005

Tres descubrimientos reavivan debate sobre riquezas antiguas

Francisco Miraval

Tres descubrimientos, todos ellos anunciados a mediados de julio pasado, reabrieron el debate sobre lo que realmente se conoce de la antigüedad, cuánto todavía se ignora, y cuánto quedaría por desenterrar y analizar.

Por un lado, arqueólogos italianos encontraron en Pompeya una canasta de mimbre, con cuchillos, platos y tazas, aparantemente usada por una familia durante un día de pic-nic, pero abandonada cuando el día se volvió en tragedia por la erupción del Vesubio en el 79 después de Cristo.

En Israel, la policía arrestó a un beduino, a quien se lo buscaba por ladrón, y se encontró que el beduino tenía manuscritos de más de 2.000 años de antigüedad, es decir, de la época de los famosos manuscritos del Mar Muerto, y aparentemente provenientes de la misma zona.

Y en Egipto, Zahi Hawass, secretario general del Concilio Supremo de Antigüedades de ese país, anunció que, después de todo, la Gran Pirámide quizá tenga habitaciones aún no exploradas, donde podría estar oculto el sarcófago del faraón Cheops (o Kufu, como se lo llama ahora) y la biblioteca perdida de los faraones.

De esta manera, en tres de las más importantes zonas de la antigüedad relacionadas con la arqueología bíblica, Italia, Israel y Egipto, se realizaron descubrimientos que podrían revolucionar lo que se conoce del mundo de hace dos milenios. Y quizá no haya que esperar mucho para saber si realmente es así.

Italia

Pietro Giovanni Guzzo, arqueólogo en jefe de las excavaciones de Pompeya, dijo que en el 2000 se encontró la mencionada canasta de mimbre, enterrada en las ruinas de un baño termal, debajo de las cenizas del Vesubio.

El proceso de remover las cenizas, limpiar la canasta y analizar su contenido llevó cinco años. Según, la canasta tenía 20 objetos, entre cuchillos, cucharas, platos y tazas, todos ellos de plata. El descubrimiento ayudará a entender mejor la economía y la cultura de esa zona del Imperio Romano.

Una vez que los 20 objetos terminen de restaurarse, se exhibirán en el Museo de Arqueología Nacional de Nápoles, al norte de Pompeya, probablemente a partir del año próximo.

Israel

Por su parte, el profesor Chanan Eshel, arqueólogo de la Univesidad Bar Ilian en Tel Aviv, confirmó que los fragmentos
recuperados tras el arresto del beduino ladrón son de manuscristos de la antigüedad, y podrían representar el descubrimiento bíblico más importante de los últimos 60 años, desde los hallazgos en Qumram en 1948.

Eshel dijo que si el beduino coopera y revela dónde encontró el material se organizará una expedición para ir a buscarlo, ya que el último fragmento confirmado de textos bíblicos antiguos se había descubierto en 1965, y se pensaba que ya no habían más manuscritos de la época de Jesús en las cuevas del desierto de Israel.

Los fragmentos que llevaba el beduino, y que quería vender en unos 20.000 dólares en el mercado negro, aparentemente son del libro de Levítico, en el Antiguo Testamento, y podrían provenir de cuevas donde los judíos se refugiaron de los romanos en la segunda mitad del siglo II de la era cristiana.

Egipto

La Gran Pirámide de Egipto, construida según la cronología tradicional hacia el 2.500 antes de Cristo, podría tener lugares secretos dentro de su estructura, como se viene especulando desde hace siglos, sostuvo Hawass.

El anuncio se realizó durante una serie de conferencias sobre arqueología en la Universidad de Pennsylvania en Filadelfia. Según el funcioario egipcio, “la cámara secreta de Kufu está escondida dentro de la pirámida”.

Aunque en el pasado Hawass había negado esa posibilidad, dijo que cambió de opinión cuando recientemente se encontraron dos puertas hasta entonces desconocidas dentro de la llamada “cámara de la reina” (en la que en realidad nunca fue enterrada ninguna reina).

En el 2002, un pequeño robot alemán exploró un angosto pasadizo en la “cámara de la reina”, y encontró que el pasadizo terminaba en una “pared” a 64 metros de distancia de su inicio. Pero posteriores estudios mostraron que la “pared” era en realidad otra puerta, ya que claramente se ven las bisagras. Poco después, otra puerta similar fue hallada al final de otro pasadizo.

Hawass especula que detrás de esas puertas podría estar la sepultura de Kufu. O quizá no haya nada, y las puertas simplemente cumplen con un propósito decorativo o simbólico.

No habrá que esperar mucho para saber la respuesta. En octubre de este año, un robot de la Universidad de Singapur perforará las puertas e instalará una microcámara para ver qué hay más allá. Y un equipo británico usará radares de alta tecnología para ver si todavía queda algo por explorar dentro de la Gran Pirámide.

Quizá hasta se encuentre algo relacionado con Moisés, porque, después de todo, Moisés fue instruido “en toda la sabiduría de Egipto” (Hechos 7:22).
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