Febrero del 2005
Mosaico romano muestra lado sereno de Nerón
La arquelogía relacionada con la Biblia, sea porque se realiza directamente en Israel o porque descubrimientos en otros lugares ayudan a entender el contexto histórico de la Biblia, continuó avanzando en los últimos meses, aunque sin los espectaculares descubrimientos del 2004.
Con todo, hubieron hallazgos que vale la pena mencionar. Por ejemplo, un olvidado mosaico, sepultado por escombros durante casi 2.000 años en Roma, podría arrojar algo de luz sobre la perturbada mente del Emperador Nerón.
En el año 68, Nerón es derrocado, y sus sucesores se deciden a borrar toda huella de su existencia. Por eso, hasta su Palacio Dorado (Domus Aurea, en latín) quedó cubierto por tierra, a propósito, desde el piso hasta el techo. Y donde estaba el lago preferido de Nerón se construye el famoso Coliseo romano.
Pero ahora, después de dos milenios, ese procedimiento para eliminar la memeria del tirano (Nerón fue el primer emperador en perseguir a los cristianos), paradójicamente es lo que ha preservado hasta nosotros esos tesoros de la antigüedad que de otro modo hubiesen sido destruidos.
Recientemente, el arqueólogo italiano Eugenio LaRocca anució el descubrimiento de un mosaico, de 2,7m por 1,8m, que adornaba la entrada al palacio de Nerón. El mosaico muestra a tres jóvenes cortando uvas. Otros tres hombres pisan uvas, y uno más toca la flauta. La serenidad de la escena parece contradecir la violencia de la mente de Nerón, ejemplificada en el incendio de la ciudad de Roma (que se dice que el emperador contempló tocando la lira), y en la persecución de cristianos y judíos.
Según LaRocca, éste es solamente el comienzo de los descubrimintos en la llamada colina Colle Oppio, ya que el lugar contiene cuevas y túneles que hasta ahora no se han explorado. Una vez que los arqueólogos realicen su trabajo, el área podría convertirse en una zona de “turismo subterráneo”. Aunque la tarea no es fácil. LaRocca estima que las excavaciones costarán unos $650 millones de dólares.
Por otro lado, la edición de enero de la revista especializada Thermochimica Acta indica que el famoso Sudario de Turín (que algunos consideran podría ser una reliquia relacionada con la resurrección de Jesucristo) es una pieza de tela mucho más antigua de lo que suponía.
Según la nueva investigación, los análisis realizados en 1988 por laboratorios en Oxford, Zurich y Tucson, Arizona, que
concluyeron que el sudario era del siglo XIII o XIV, simplemente estaban equivocados, por haber usado como muestra ciertos filamentos del sudario que claramente se agregaron después.
Raymond Rogers, un químico retirado que estuvo a cargo de la investigación, dijo que las pruebas de 1988 son correctas con respecto a los filamentos usados, pero que el sudario en sí tiene hasta 3.000 años de antigüedad, es decir, podría haber sido fabricado en la época de David y Salomón, mil años antes de Cristo.
El sudario se exhibe en público sólo cuatro veces cada cien años. La próxima exhibición será en el 2025.
Y en Egipto, un grupo de arqueólogos japoneses encontraron en la localidad de Dahshur la “momia perfecta”, esto es, una momia intacta, dentro de un sarcófaco intacto, dentro de una tumba intacta, que durante más de 3.500 años nunca fue robada.
Sakuji Yoshimura, de la Universidad Waseda en Tokio dijo que la momia estaba dentro de un sarcófago de madera que, por sus características, podría tener hasta 4.000 años de antigüedad. La momia tenía una máscara azul y roja (todavía con brillantes colores) sobre su cara, y el ataúd estaba pintado de amarillo y celeste, altamente decorado. Aparentemente, se trataría de la momia de un alto funcionario de Egipto, quizá de la época en que los israelitas estuvieron como esclavos en ese país.
Y finalmente, cinco prensas para uvas, del siglo III antes de Cristo se encontraron en la localidad de Moshav Gan Sorek, en Israel. Como todas las prensas estaban en la misma “casa”, los arqueólogos suponen que se trataba de una operación comercial donde se preparaba vino en grandes cantidades.
El vino seguramente después era exportado desde el puerto de Yavne Yam, hoy llamado Kibbutz Palmahim, en el mar Mediterráneo. Hasta finales del 2004, nadie sospechaba la existencia de estas ruinas, que luego se descrubrieron cuando una compañía de servicios públicos decidió expandir los servicios de agua potable, obligando a remover gran cantidad de tierra.
Según los arqueólogos, la “casa” en cuestión era más bien una planta procesadora vitivinícola. Allí mismo se desenterraron también un horno para producir vasijas de arcilla, un depósito de agua, otro depósito para los desperdicios, y otro más para colectar el jugo de uva.
El lugar floreció del siglo IV al II antes de Cristo (la época entre los dos testamentos), y fue abandonado poco después, debido a la expansión del dominio de los reyes hasmoneos en esa zona.